Distintos métodos de enfriamiento han sido estudiados con el fin
de mejorar la recuperación después de entrenamientos intensos o competición.
Muchas de las investigaciones están realizadas con sujetos desentrenados, lo que
hace que la transferencia de los posibles efectos a los atletas sea
cuestionable. Recientemente, se han publicado los resultados de un
meta-análisis (Poppendieck y col, 2013;
Int J Sports Physiol Perform 20-feb) en el que se analizaron 21 estudios
realizados con atletas. Los resultados mostraron que independientemente del
ejercicio usado para inducir fatiga, los efectos después de actividades de
resistencia aeróbica fueron mayores que los asociados a actividades de fuerza.
La inmersión en agua fría y las cámaras criogénicas fueron más beneficiosas que
la aplicación local de frío. La inmersión completa en agua fría fue más eficaz
que la inmersión parcial de brazos o piernas. Los resultados sugieren que los
efectos medios del enfriamiento sobre la recuperación en atletas fue pequeña
(2,4%); sin embargo, apropiadamente aplicado el enfriamiento post-ejercicio
muestra suficientes efectos positivos como para ser considerado relevante en
atletas.
jueves, 28 de febrero de 2013
miércoles, 27 de febrero de 2013
“Suplementos de grasa” y rendimiento
Los aceites de pescado y el ácido linoleico conjugado (CLA) se
enmarcan en lo que se ha denominado “suplementos de grasa”, y su ingesta está
justificada por sus efectos en la reducción de la glucogenolisis y la masa
corporal, y reducción del daño muscular y respuestas inflamatorias. Los atletas
consumen “suplementos de grasa” con el fin de aumentar la masa corporal libre
de grasa y reducir la grasa corporal. Recientemente, se ha publicado una
interesante revisión (Macaluso y col,
2013; Nutrients 5: 509-24) en la que los autores señalan otros efectos
secundarios de la ingesta de suplementos de grasa; así se sugiere un aumento de la
esteroidogénesis. Así, algunas investigaciones
han observado un aumento fisiológico de la síntesis de testosterona, de manera
que se hipotetiza que estos suplementos de grasa pueden amplificar los efectos
anabólicos del ejercicio.
En unos días os daré información más
detallada de este interesante tema
martes, 26 de febrero de 2013
L-arginina y rendimiento
La L-arginina es un precursor del óxido nítrico (NO), pero la
eficacia real de su suplementación sobre la producción de NO y sus respuestas
fisiológicas es controvertida. Recientemente, se han publicado los resultados
de un estudio (Vanhatalo y col, 2013; Eur
J Appl Physiol 20-feb) en el que los investigadores valoraron los efectos
de la suplementación con L-arginina (6 g) sobre los biomarcadores de NO, costo
de O2 y tolerancia al ejercicio. Se realizaron sesiones de ejercicio
con y sin suplementación previa al esfuerzo de L-arginina (en dos condiciones:
aislada y junto a hidratos de carbono). Los resultados no mostraron efectos
significativos de la suplementación con L-arginina sobre producción de NO,
costo de O2 de la actividad o tolerancia al ejercicio.
La mayoría de los productos del
mercado que contienen L-arginina manejan dosis de 1,6-2 g, lo que quizás nos
deba hacer reflexionar sobre la verdadera eficacia de estas supuestas ayudas
ergogénicas
lunes, 25 de febrero de 2013
Rendimiento y suplementación crónica con bicarbonato
Distintos estudios han demostrado la eficacia de los
alcalinizantes como ayuda ergogénica en sujetos y deportes determinados
suministrados antes de la competición. Por otra parte, algunas investigaciones
han valorado también la eficacia de la suplementación crónica con bicarbonato
asociada a entrenamiento interválico de alta intensidad (HIT) en deportistas
moderadamente entrenados. Recientemente, se han publicado los resultados de un
estudio (Driller y col, 2013; Int J Sport
Nutr Exerc Metab 23: 40-7) en el que los autores determinaron los efectos
de la suplementación con bicarbonato (0,3 g/kg administrados 90 min antes de
cada sesión de HIT) durante 4 semanas (2 sesiones HIT/semana) en remeros entrenados.
Los resultados mostraron que la ingesta crónica de bicarbonato no produjo
mejoras adicionales en el rendimiento (2000 m) en estos atletas.
Los alcalinizantes se utilizan con
frecuencia como ayuda ergogénica, pero lo cierto es que su efecto real se
relaciona inversamente con el estado de entrenamiento de los sujetos en los que
se aplica.
viernes, 22 de febrero de 2013
Entrenamiento interválico de alta intensidad y remodelado ventricular post-infarto
El infarto agudo de miocardio provoca en mayor o menor grado una
zona de tejido necrosado (cicatriz) no funcionante en su contractilidad, y que
en muchas ocasiones se asocia a insuficiencia cardiaca. Numerosos estudios han
demostrado que el ejercicio interválico de alta intensidad mejora la función cardiaca
tanto en sujetos sanos como en pacientes. Sin embargo, hasta la fecha no hay
evidencia de los posibles efectos sobre la cicatriz cardiaca post-infarto.
Recientemente se han publicado los resultados de un caso clínico (Godfrey y col, 2013; BMJ Case Rep 13-feb)
de un paciente de 50 años que sufrió un infarto debido a una coagulopatía y que
dejó una cicatriz del 16% de la masa ventricular. El paciente realizó un
programa de rehabilitación basado en el ejercicio interválico de alta
intensidad, evidenciando a las 60 semanas de programa una reducción
significativa de la zona de tejido necrosado (cicatriz). Este es el primer
estudio que se muestra una significativa remodelación del ventrículo izquierdo
con una reducción de la cicatriz post-infarto después de un programa de
ejercicio.
Este y otros estudios sugieren que el
entrenamiento interválico de alta intensidad, tanto por su eficacia, como por
su bajo riesgo, debería contemplarse como primera elección en la prevención y
tratamiento de muchas patologías.
jueves, 21 de febrero de 2013
Vitamina D3 y rendimiento
El déficit subclínico de vitamina D es relativamente frecuente
entre deportistas y puede afectar al rendimiento muscular, por lo que la
recomendación de suplementación es bastante frecuente. Recientemente, se han
publicado los resultados de un estudio (Close
y col, 2013; Br J Sports Med -14 feb) en el que los investigadores
valoraron los efectos de una suplementación con vitamina D3 (20000 ó 40000 UI/semana)
durante 12 semanas, sobre el rendimiento. Los tests realizados para valorar el
mismo fueron: 1RM press de banca y press de piernas, salto vertical. Los
resultados mostraron que el 57% de los sujetos que participaron en el estudio
tenían déficit de vitamina D antes de comenzar la investigación, y que todos
alcanzaron niveles normales (>50 nmol/l) al finalizar la misma. A pesar de
ello, no se constataron mejoras en los tests de rendimiento realizados después
de las 12 semanas de suplementación.
Los resultados sugieren que la suplementación con vitamina D no
mejora el rendimiento muscular (al menos de los tests realizados en este
estudio).
miércoles, 20 de febrero de 2013
Dopaje con testosterona en resistencia aeróbica
El dopaje con testosterona en deportes de resistencia aeróbica
no es muy frecuente, pero cuando existe un positivo los deportistas intentan como
defensa justificar la incongruencia de doparse con hormonas que facilitan el
desarrollo muscular. Pero evidentemente, además de estos efectos existen otros
que si pueden justificar (desde un punto de vista fisiológico) el dopaje con testosterona.
Desde su aplicación en el ámbito clínico desde hace años, sabemos que la
administración de testosterona aumenta los niveles de hemoglobina, de hecho la
eritrocitosis es el efecto secundario más frecuente cuando se utiliza esta
terapia en el hipogonadismo en varones. Así, la administración de testosterona
se asocia con aumentos de hematocrito, reticulocitos y hierro sérico, habiéndose
demostrado un aumento de la incorporación del hierro a los hematíes, lo que
evidentemente es una ventaja desde el punto de vista de la resistencia
aeróbica. La justificación fisiológica de estas acciones, es que la
testosterona regula a la baja la expresión mRNA de la hepcidina hepática y
aumenta los niveles de eritropoyetina en sangre.
martes, 19 de febrero de 2013
Cáncer y debilidad muscular
Muchos pacientes con cáncer manifiestan debilidad muscular, no
estando clarificadas las causas que provocan esas alteraciones que afectan a la
calidad de vida de estos pacientes. Recientemente, se han publicado los
resultados de una investigación (Toth y
col, 2013; J Appl Physiol 14-feb) en la que los autores evaluaron la
ultraestructura del músculo esquelético, y la función contráctil a niveles
molecular y celular, en 11 pacientes con cáncer. Los pacientes manifestaron una
reducción del 25% de la fuerza de extensión de rodilla, que se correlacionó con
un descenso de rendimiento en un test de resistencia caminando. A nivel
celular, se constató un descenso de la tensión isométrica de las fibras tipo IIa,
justificado por una reducción en el número de puentes cruzados actina-miosina.
En las fibras tipo I, se observó una reducción de la cinética de interacción
entre la actina y la miosina. Los pacientes también evidenciaron un descenso de
la densidad mitocondrial. No hubo diferencias respecto a un grupo control en el
contenido de miofibrillas o ultraestructura del sarcómero.
Los resultados sugieren que la
reducción en la función de las proteínas miofibrilares se esgrime como
mecanismo molecular potencial que contribuye a la debilidad muscular en
pacientes diagnosticados de cáncer.
lunes, 18 de febrero de 2013
Ácidos grasos omega 3 y rendimiento
El aumento del estrés oxidativo y las respuestas inflamatorias son
comunes en deportistas. Además, la exigencia de los entrenamientos que conlleva
la actividad deportiva se asocian con fatiga, dolor muscular tardío y descenso del
rendimiento. Los ácidos grasos omega 3 (PUFAs) han mostrado efectos sobre el
descenso de la producción de eicosanoides inflamatorios, citoquinas y radicales
libres; además se ha observado efectos inmunomoduladores y atenúan las
respuestas inflamatorias. Pocos estudios han valorado la influencia de los PUFA
sobre el rendimiento. Recientemente, se ha publicado un interesante artículo (Mickleborough, 2013; Int J Sport Nutr Exerc
Metab 23: 83-96) en el que el autor revisa los posibles beneficios de la
suplementación con omega 3 en relación al rendimiento deportivo. El autor
señala que los datos en humanos no son consistentes, y que se necesitan más
investigaciones que precisen el establecimiento de las dosis más adecuadas, y
la relación riesgo-beneficio de la suplementación
La recomendación vigente hoy, y la que nosotros utilizamos, es la
suplementación de 1-2 g/día con una relación de EPA:DHA (ácido eicosapentanoico:
ácido docosahexaenoico) de 2:1. Esta dosis parece beneficiosa para
contrarrestar la inflamación asociada al ejercicio, y mejorar la salud del
atleta en general.
viernes, 15 de febrero de 2013
¿Qué deporte es el más completo?
La pregunta no es muy original, ya lo sé, pero me gustaría saber
vuestra opinión desde una perspectiva lo más objetiva posible. Personalmente
considero que el deporte más completo debería sobresalir en dos aspectos: 1)
cualidades fisiológicas, lo que se ha venido a llamar componentes del fitness (fuerza, capacidad aeróbica y
anaeróbica, equilibrio, flexibilidad, respuesta neuromotora –tiempo de
reacción-, composición corporal, etc.), y 2) mejora del estado de salud. Así,
como de lo que se trata en este post
es de animaros a participar, yo me inclino por el boxeo, con la salvedad de
considerar en este deporte solo el entrenamiento en sí, es decir, excluyendo la
competición. En el caso de tener que considerar la propia competición como
parta inseparable del deporte del boxeo, entonces me decantaría probablemente
por el balonmano.
espero vuestras respuestas!.......
jueves, 14 de febrero de 2013
El concepto de “simpaticolisis funcional” en entredicho
Desde que comencé a estudiar e impartir clases de fisiología del
ejercicio, cuando llegaba el tema de regulación de la circulación periférica en
el ejercicio, exponía tres bloques de factores determinantes del flujo de
sangre a los tejidos activos: 1) factores locales; 2) factores neurales; y 3)
factores humorales. En el apartado de “factores neurales” me recreaba en el modelo
denominado como “simpaticolisis funcional”,
que en síntesis viene a decir que al iniciar el ejercicio el aumento de
estimulación simpáticoadrenal asociado a la acción motora, provoca
vasoconstricción en territorios no activos, pero que en músculo esquelético se
asocia a vasodilatación, gracias a una refractariedad de la acción simpática
sobre las arteriolas y esfínteres precapilares, reforzada por la presencia de
fibras simpáticas colinérgicas. Lo cierto es que este modelo cerraba muy bien
el círculo y la explicación quedaba redonda. Es verdad que nunca me convenció
del todo (seguramente por ignorancia), y me sigue sin convencer, pero el modelo
era y es tan cómodo que no me cuestioné con determinación su validez. Modelos más recientes (Pancheva ycol, 2013; J Appl Physiol 114: 428) cuestionan con
firmeza el concepto de la “simpaticolisis
funcional”, situando a la regulación arteriolar en un segundo plano y
además bajo el control del óxido nítrico, y otorgando más protagonismo a las
bombas capilares activadas directamente por los músculos en contracción.
Seguiremos estudiando sobre este tema, pero en mi siguiente clase de regulación
de la circulación periférica en el ejercicio ya no podré ser tan convincente
con el modelo de la simpaticolisis
funcional.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Gasto energético en el golf
El golf es uno de los deportes más practicados en el mundo, y con
frecuencia se le etiqueta como una actividad demasiado “ligera” en relación a
la intensidad de ejercicio desarrollado, y por tanto vinculado a escasas
adaptaciones fisiológicas. Recientemente, se han publicado los resultados de un
estudio (Zunzer y col, 2013; J Sports Sci
30-ene) en el que los autores valoraron la intensidad media y el gasto
energético de un partido de golf (18 hoyos) realizado por hombres y mujeres de handicap
variado y de desarrollado en campos “llanos” y con “colinas”. Los resultados
mostraron un gasto energético medio de 926 kcal para los hombres y 556 Kcal
para las mujeres, con un nivel bajo de intensidad.
Habría que valorar el impacto sobre
los marcadores de salud de esta actividad de alto volumen y baja intensidad.
martes, 12 de febrero de 2013
Correr bajo la lluvia y el frío
Los factores ambientales influyen en el rendimiento, especialmente
durante el ejercicio de duración prolongada. Recientemente, se han publicado
los resultados de un estudio (Ito y col,
2013; Int J Sports Med 31-ene) en el que se determinó el gasto energético
durante la carrera en ambiente frío y húmedo (simulando lluvia en una cámara). Siete
sujetos corrieron en un tapiz rodante al 70% VO2max durante 30 min a
una temperatura ambiente de 5ºC en presencia (RAIN) o ausencia (CON) de 40 mm/h
de precipitación. Los resultados mostraron que tanto la temperatura esofágica
como la de la piel fueron menores (p<0,05) en RAIN vs CON. La ventilación
pulmonar, el VO2, y los niveles de lactato y noradrenalina en plasma
fueron significativamente mayores (p<0.05) en RAIN vs CON.
Parece que correr con lluvia a baja
temperatura aumenta la demanda energética, como lo reflejan los mayores valores
de VO2 y lactato.
lunes, 11 de febrero de 2013
Ejercicio intermitente de alta intensidad y triglicéridos postprandiales
El ejercicio atenúa la elevación postprandial de triglicéridos
plasmáticos (PPTG); sin embargo, no se conoce bien la posible influencia de la
intensidad del ejercicio realizado. Recientemente, se han publicado los
resultados de un estudio (Trombold y col,
2013; J Appl Physiol 31-ene) en el que los autores examinaron los efectos
de la intensidad del ejercicio sobre PPTG y oxidación de grasas postprandiales.
Seis jóvenes varones realizaron uno de los tres tratamientos experimentales: no
ejercicio (CON), moderada intensidad (MIE; 50% VO2max 60 min), ó
ejercicio isoenergético de alta intensidad (HIE; alternando 2 min al 25% y 2
min al 90% VO2max). La mañana después del ejercicio, se ingirió una
comida estándar (16 kcal/kg; 1,02 g grasa/kg, 1,36 g CHO/kg, 0,31 g
proteínas/kg), midiendo concentraciones plasmáticas de triglicéridos (TG),
glucosa, insulina y beta-hidroxibutirato en ayunas, y cada hora en las 6 h
postprandiales. Se utilizó calorimetría indirecta para determinar la oxidación
de las grasas en condiciones de ayuno, y 2, 4 y 6 h postprandiales. Los
resultados mostraron que en comparación con CON, tanto MIE como HIE atenuaron
PPTG, con valores en HIE significativamente menores que en MIE. La oxidación de
grasas postprandial fue más elevada en MIE y HIE en comparación a CON, y mayor
en HIE que en MIE. En conclusión, a pesar de un gasto energético similar, HIE
fue más eficaz que MIE para disminuir PPTG e incrementar la oxidación de las
grasas.
Interesante estudio que aporta más
evidencias a las ventajas del entrenamiento interválico de alta intensidad en
el ámbito de la salud, en este caso en las hipertrigliceridemias o programas de
pérdidas de peso.
viernes, 8 de febrero de 2013
Variación circadiana en el riesgo cardiovascular
La realización de ejercicio de alta intensidad conlleva
variaciones en las distintas vías de los sistemas de coagulación, así, el
ejercicio realizado más allá del máximo estado estable de lactato (MLSS) se
asocia a una activación de la vía intrínseca de la coagulación, como
demostramos hace años (Chicharro JL y
col, 1994; Thrombosis Research 75: 251-7) al verificar un descenso del
tiempo parcial de tromboplastina activada después de 30 min a intensidad
superior a MLSS. Hay que considerar que existe una variación circadiana de la
actividad fibrinolítica, de forma que
los niveles más bajos de actividad se encuentran en las primeras horas del día,
mientras que por la noche se encuentran los niveles más elevados. También se
sabe que la reactividad de la presión arterial en relación al ejercicio es
mayor pos la mañana, y este hecho se ha relacionado con un mayor estrés
intravascular después del ejercicio por las mañanas (Jones y col, 2009; Med Sci Sports Exerc 41: 1189-93), y
potencialmente con una mayor resistencia ofrecida al paso de la sangre.
Estos datos deberían ser tenidos en
cuenta en los programas de rehabilitación cardiaca, y en todos los pacientes
son mayor susceptibilidad de padecer trombosis, de manera que el ejercicio
realizado por la mañana puede potencialmente tener más riesgo que el realizado
por la tarde/noche.
jueves, 7 de febrero de 2013
Ver televisión y calidad del semen
La calidad del semen ha ido descendiendo en las últimas décadas en
los hombres de los países más desarrollados, pero las razones no están claras.
Los hábitos sedentarios cada vez más extendidos pueden tener una importante
influencia. Recientemente, se han publicado los resultados de un estudio (Gaskins y col, 2013; Br J Sports Med 4-feb)
en el que los autores evaluaron la relación entre la actividad física
desarrollada y las horas dedicadas a ver televisión (TV) sobre parámetros
relacionados con la calidad del semen, en sujetos jóvenes (18-22 años). Los
resultados mostraron que la concentración y número de espermatozoides se
relacionaron directamente con la actividad física desarrollada, de manera que
los sujetos más activos mostraron concentraciones de espermatozoides hasta un
73% superior, frente a los sujetos menos activos. Observaron también una
relación inversa con las horas dedicadas a ver TV (TV, DVD, video, etc.), de
manera que los sujetos que veían TV mostraron concentraciones de
espermatozoides hasta un 44% inferior, frente a los sujetos que menos veían TV.
Ni la actividad física, ni las horas viendo TV, tuvieron influencia en la
movilidad o morfología de los espermatozoides.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Comida rica en grasa y ejercicio intermitente
La ingesta de comidas ricas en grasas se ha investigado en
actividades de resistencia aeróbica de duración prolongada en las que existe un
claro predominio del metabolismo de los ácidos grasos, pero en mi conocimiento
no hay muchos estudios que hayan realizado investigaciones en relación al
ejercicio intermitente de elevada intensidad. Recientemente, se han publicado
los resultados de un estudio (Hulton y
col, 2013; Int J Sports Med 34: 165-169) en el que los autores investigaron
el efecto de una comida rica en grasa vs otra rica en hidratos de carbono,
sobre el rendimiento de un ejercicio intermitente. Participaron jugadores de
fútbol recreacionales, que realizaron un protocolo específico de fútbol
(intermitente) seguido de un test de carrera de 1 km. Este protocolo se realizó
3 h y media después de ingerir una comida rica en grasas (G) o rica en hidratos
de carbono (HC). Los resultados mostraron que durante el ejercicio la oxidación
de las grasas fue mayor después de G, y la de hidratos de carbono después de
HC. Lo sorprendente del estudio es que no hubo diferencias en el rendimiento en
el test de carrera de 1km (tiempo medio aprox. 3’30’’) realizado a continuación
del protocolo intermitente. Los hallazgos indican que el tipo de comida
ingerida antes del ejercicio simulado de fútbol tuvo impacto sobre el
metabolismo, pero no sobre el rendimiento.
Aún sin conocer detalles del protocolo
(duración e intensidad del ejercicio intermitente, por ejemplo) estos
resultados me llaman la atención ya que se proyectan sobre uno de los pilares de la
nutrición deportiva, esto es, la dependencia de la glucólisis en el entrenamiento
interválico. Tendré que seguir recibiendo información antes de pensar en
modificar el planteamiento “entrenamiento interválico – hidratos de carbono”.
martes, 5 de febrero de 2013
Respuesta inflamatoria durante ejercicio aeróbico en sobrepeso
En mi opinión, los tres pilares básicos en los que debe
sustentarse un programa de pérdida de peso son, por orden de importancia: apoyo
psicológico, alimentación y ejercicio. En relación al ejercicio, diferentes
argumentos fisiológicos y psicológicos, sitúan al entrenamiento de fuerza como
el más recomendable, frente al aeróbico. En relación a este tema, recientemente,
se han publicado los resultados de un estudio (Chistiansen y col, 2013; Eur J Appl Physiol 30-ene) en el que los
investigadores si las personas con sobrepeso u obesas muestran diferencias en
los niveles circulatorios de marcadores inflamatorios en comparación son
sujetos con normopeso durante el ejercicio aeróbico. Los sujetos del estudio completaron
120 min de ejercicio en cicloergómetro al 55-60% FCmax. Los resultados
mostraron que la IL-8 y el TNF-α solo aumentaron (post-ejercicio) en el grupo
de sobrepeso/obesos, y que el incremento de la IL-6 fue mayor en el grupo de
sobrepeso/obesos.
Los hallazgos sugieren que la
respuesta inflamatoria sistémica al ejercicio es diferente entre sujetos en
normopeso respecto a los sujetos con sobrepeso y obesos, con mayor aumento en
los marcadores inflamatorios (IL-6, IL-8, TNF-α) en sujetos con sobrepeso y
obesos. Quizás estos hallazgos representen un argumento más para priorizar el entrenamiento
de fuerza vs aeróbico en estos grupos de población. En cualquier caso, estos
hallazgos no hacen sino abrir un interesante debate sobre este tema.
lunes, 4 de febrero de 2013
Longitud de telómeros y actividad física
Los telómeros son los extremos de
los cromosomas, cuya función principal parece ser estabilizar estructuralmente
al cromosoma. Su longitud se ha relacionado con el tiempo de vida de las
células. Estudios previos han observado que el ejercicio físico afecta a la
regulación del telómero, sugiriendo que podría afectar a su longitud. Varios
estudios en seres humanos han tratado de relacionar la actividad física
realizada con la longitud de los telómeros, pero los resultados han sido
confusos. Recientemente, se han publicado los resultados de un interesante
estudio (Mathur y col, 2013; J Invest Med
28-ene) en el que los investigadores exploraron la asociación entre la
longitud del telómero y el nivel de fitness cardiorrespiratorio medido
objetivamente mediante el VO2max, en sujetos corredores de maratón y
sujetos sedentarios. Los resultados mostraron que los atletas y sedentarios no
se diferenciaron en la longitud de sus telómeros. El análisis de regresión
lineal mostró que la única variable relacionada significativamente con la
longitud del telómero fue la edad. No se observaron correlaciones entre VO2max
y longitud del telómero.
Los resultados de este estudio sugieren que ni la actividad física
realizada, ni el fitness cardiorrespiratorio (VO2max) parecen estar
relacionados con la longitud de los telómeros. Con seguridad conoceremos en los
próximos meses resultados de investigaciones similares. Apasionante línea de
trabajo.
sábado, 2 de febrero de 2013
Productividad laboral y actividad física
Podemos afirmar que España está
en el grupo de cabeza mundial en rendimiento deportivo, lo que sin duda se
utiliza en más de una ocasión para reforzar nuestra imagen de país en general. Sin
embargo, existe un enorme contraste entre el protagonismo del deporte en el
entramado social y la casi ausencia de
reconocimiento de valores de la práctica del ejercicio físico en el ámbito
empresarial. Numerosísimas investigaciones han demostrado desde todos los
ámbitos, la relación entre la práctica de ejercicio físico con la productividad,
el descenso de bajas laborales y la modificación de factores de riesgo para la
salud. A pesar de todas las evidencias son escasas las empresas que apuestan
abiertamente por la realización de
ejercicio físico de sus empleados, facilitando o subvencionando el acceso a
instalaciones deportivas, o incluso habilitando espacios en sus propias
instalaciones. Es curioso como empresas multinacionales implantadas en España,
tienen en sus países de origen y en otros muchos, programas de actividad física
para sus empleados muy bien desarrollados, mientras que en España es anecdótica
su presencia. Algo similar ocurre con las compañías de seguros sanitarios, con
la reducción del importe de las pólizas en función de la actividad física
desarrollada. En cualquier caso, soy optimista, y estoy seguro que aunque con
retraso, veremos en el futuro inmediato empresas que animen, faciliten o subvencionen
programas de actividad física para sus empleados, o compañías de seguros con
pólizas reducidas para aquellos trabajadores que acudan a un gimnasio tres días
por semana a practicar ciclismo indoor, por ejemplo.
viernes, 1 de febrero de 2013
Suplementación con proteínas en edad avanzada
La pérdida de masa muscular
asociada al envejecimiento es un problema de salud en esta población, afectando
no solo a la función muscular mecánica (fuerza, movilidad, etc.), sino también
a la función muscular endocrina. Se ha postulado que la ingesta de proteínas
puede contribuir a minimizar la pérdida de tejido muscular ligada a la edad.
Recientemente, se han publicado los resultados de un estudio (Hamer y col, 2013; Nutrition &
Metabolism 10:15) en que los autores hipotetizaron que la mayor liberación
endógena de insulina después de una co-ingesta de hidratos de carbono facilitaría
la incorporación de aminoácidos al músculo después de ingerir un suplemento de
proteínas (20 g). Los resultados mostraron que la co-ingesta de hidratos de
carbono no aumentó la incorporación de aminoácidos derivados de la dieta a las
proteínas musculares de hombres de edad avanzada. Esto implica que no se
requiere la co-ingesta de hidratos de carbono para optimizar a incorporación
post-prandial de proteínas al músculo en esta población. Este hallazgo es de
relevancia clínica para el desarrollo de pautas alimenticias en edad avanzada.
En mi opinión, el planteamiento de esta investigación no refleja la
realidad en el cuidado que se ofrece a las personas de edad avanzada en este
tema. Así, ¿cuántos ancianos reciben específicamente suplementación con
proteínas? ¿en cuántos se trata de optimizar la asimilación de esas proteínas
realizando una co-ingesta de hidratos de carbono, como muestra esta investigación?.
Lo que pretendo expresar, es que tenemos un amplio conocimiento de
suplementación y ayudas ergogénicas que utilizamos frecuente y minuciosamente en
jóvenes, pero que ignoramos en muchas ocasiones sus potenciales beneficios en
personas de edad avanzada.



















