jueves, 27 de noviembre de 2014

Omega-3 y rendimiento

El ejercicio de alta intensidad se asocia a un aumento del estrés oxidativo y respuesta inflamatoria, contribuyendo a la fatiga muscular y al descenso del rendimiento. Los ácidos grasos poli-insaturados omega-3 (w3PUFA) han mostrado su capacidad de disminuir la producción de eicosanoides (moléculas de carácter lipídico originadas de la oxigenación de los ácidos grasos esenciales) inflamatorios, citoquinas y especies reactivas del oxígeno, manifestando efectos inmunomuduladores y atenuando el status inflamatorio. Solo unos pocos estudios han valorado los posibles efectos de los w3PUFA sobre el rendimiento. Recientemente se ha publicado una revisión (Shei y col, 2014; Mil Med 179: 144-56) sobre el tema, sugiriendo que no se puede asegurar que los w3PUFA tengan efectos ergogénicos sobre el rendimiento. Futuros estudios deberán investigar los posibles efectos ergogénicos de los w3PUFA en sesiones de ejercicio sucesivas (varias por día).

Aunque la suplementación con w3PUFA es recomendada de forma extensiva en la población en general, y en los deportistas de resistencia aeróbica en particular, aún faltan evidencias para poder asegurar sus efectos ergogénicos, a pesar de que trabajos recientes han vinculado la suplementación a mejoras del VO2max, función endotelial, etc.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Citoquinas inflamatorias y ejercicio

La actividad física mejora el perfil metabólico de los pacientes por medio de mecanismos biológicos no siempre aclarados. Los efectos anti-inflamatorios del ejercicio son bien conocidos, relacionándose con sus propiedades terapéuticas. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Gómez-Banoy y col, 2014; J Sports Med Phys Fitness 12-nov) en el que los investigadores compararon cambios en la concentración sanguínea de citoquinas anti-inflamatorias (sTNFR1, receptor soluble del factor de necrosis tumoral) y pro-inflamatorias (IL-1) durante la realización de ejercicio de intensidad moderada en sujetos sedentarios y entrenados. Las muestras se analizaron antes del ejercicio, cada 3 min durante el ejercicio, y 15 y 30 min después de finalizar el mismo. Los resultados mostraron un aumento de la concentración de sTNFR1 tanto en entrenados como en sedentarios, siendo mayores significativamente en entrenados vs sedentarios. No se observaron diferencias en la concentración de IL-1 entre grupos.

Los resultados de este estudio confirman que el ejercicio de intensidad moderada tiene propiedades anti-inflamatorias para el organismo. Dado que un aumento del status pro-inflamatorio se ha relacionado con diferentes patologías crónicas, como el cáncer o la diabetes tipo II, el ejercicio por medio de sus propiedades anti-inflamatorias se comporta como factor preventivo de muchas enfermedades crónicas. 

martes, 25 de noviembre de 2014

Pistachos y rendimiento

Los pistachos son frutos secos (~480 kcal/100 g) que contienen diferentes nutrientes (proteínas e hidratos de carbono (30% del total kcal), grasas (70% kcal), hierro, calcio, magnesio, vitaminas, etc) que participan en funciones vitales para nuestro organismo, habiéndose relacionado su ingesta con la reducción del estrés oxidativo y el descenso del status inflamatorio. Los pistachos contienen el trisacárido rafinosa, hidrato de carbono de difícil absorción en el intestino delgado por ausencia de α- galactosidasa; de esta manera no son hidrolizados durante el metabolismo normal de los alimentos alcanzando el colon en donde la flora intestinal la descompone en los correspondientes monosacáridos, que a su vez son fermentados anaeróbicamente produciendo, entre otros componentes, gases. Estos gases pueden causar flatulencia e irritan las paredes intestinales aumentando los movimientos peristálticos del intestino grueso. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Nieman y col, 2014; PLoS One 19-nov) cuyo objetivo fue valorar si la ingesta regular de pistachos (~80 gr/día, 2 semanas) tenía efectos sobre el rendimiento físico, así como marcadores de inflamación, estrés oxidativo e inmunidad en las horas posteriores a finalizar una sesión de ejercicio. Diecinueve ciclistas participaron en un estudio aleatorizado cruzado desarrollando dos sesiones de 75 k simulando contrarreloj, después de 2 semanas de suplementación con pistachos o placebo, con dos semanas de periodo de “lavado” antes de cambiar de condición. Se analizaron también en distintos tiempos después del ejercicio, citoquinas plasmáticas, marcadores inflamatorios, de estrés oxidativo, e inmunidad. Los resultados mostraron que el tiempo en los 75 K fue un 4,8% más lento cuando se ingirieron pistachos. Los marcadores de estrés oxidativo aumentaron más al ingerir pistachos. No se observaron diferencias en relación  a los marcadores inflamatorios.

Los resultados sugieren que el consumo de pistachos no solo no tiene efectos ergogénicos, sino parece mostrar efectos ergolíticos, disminuyendo el rendimiento. Probablemente la presencia de la rafinosa en su composición y sus efectos a nivel del tubo digestivo puedan justificar esos resultados. Nuevos estudios deben confirmar estos resultados, pero mientras tanto quizás sea prudente no hartarse de pistachos antes de la competición.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Efectos de un placebo sobre el rendimiento

Los efectos fisiológicos atribuidos a sustancias placebo es un campo de difícil exploración al incidir en la esfera psicobiológica del rendimiento. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Ross y col, 2014; Med Sci Sports Exerc 19-nov) en el que los investigadores trataron de cuantificar la magnitud del efecto placebo sobre el rendimiento en carrera, al emplear placebo inyectado en sustitución de eritropoyetina (PLA-EPO). 15 atletas aficionados con marca media en 10 k de 39,3 min completaron un estudio de diseño aleatorizado doble ciego, participando en carreras de 3 k antes y después de un periodo de 7 días de administración de PLA-EPO (solución salina subcutánea) o condición CONT sin administración de sustancia alguna. Los resultados mostraron una mejora de marca asociada a PLA-EPO (9,73±1,96 s más rápico; p=0,0005), no mejorando en condición CONT. Con la administración de PLA-EPO los sujetos manifestaron menor sensación de esfuerzo, aumento de la motivación y mejora de la recuperación. En comparación con la situación control el placebo mejoró el rendimiento un 1,2%. Este efecto es de relevancia deportiva, aunque menor que el esperado por la administración real de EPO.


Este estudio es un ejemplo más de la importancia que tiene para el rendimiento deportivo el componente psicobiológico. No todo es fisiología para ganar, ni siquiera en las pruebas más dependientes de las adaptaciones fisiológicas al ejercicio como es la resistencia aeróbica. La influencia de la psicobiología en el rendimiento es un hecho, lo saben bien los deportistas de elite, pero también los aficionados han de reconocer y en su caso mejorar este condicionante tan importante del rendimiento. 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Creatina y entrenamiento de fuerza en osteoporosis

Los efectos del entrenamiento de fuerza sobre la prevención y tratamiento de la osteoporosis están bien demostrados. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Chilibeck y col, 2014; Med Sci Sports Exerc 10-nov) cuyo objetivo fue determinar los efectos de la suplementación con creatina (Cr) durante un programa supervisado de fuerza, sobre las propiedades de los huesos de mujeres postmenopausicas. Las mujeres participantes fueron distribuidas en dos grupos: 1) entrenamiento de fuerza (3 sesiones/semana) y suplementación con Cr; y 2) entrenamiento de fuerza (3 sesiones/semana) y placebo (PI). Se valoraron la densidad mineral ósea (BMD) de fémur y vertebral. También se realizaron otras valoraciones relacionadas con la masa muscular y la fuerza. El entrenamiento se llevó a cabo durante 12 meses. Los resultados mostraron como en el grupo Cr se atenuó la pérdida de BMD femoral (-1,2%) en comparación con PI (-3,9%). El grupo Cr aumentó más la fuerza (press de banca) que el grupo PI (64% vs 34%). No se observaron diferencias en enzimas hepáticas ó aclaramiento de creatinina. Los autores sugieren que 12 meses de suplementación con creatina durante un programa de entrenamiento de fuerza preserva la densidad mineral ósea del fémur en mujeres post-menopáusicas.


Algunas ayudas ergogénicas tradicionalmente utilizadas en el deporte han mostrado su eficacia también en enfermos y poblaciones especiales, con alto nivel de evidencia. Es necesario que conozcamos y apliquemos estas “ayudas” para conseguir máximos grados de eficacia en los programas de entrenamiento clínico. Solo un verdadero equipo multidisciplinar puede a día de hoy dar respuesta óptima a la necesidad de aplicar ejercicio como medio terapéutico o preventivo.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Entrenamiento concurrente, economía de carrera y rendimiento

El entrenamiento concurrente es de gran interés para muchos profesionales que utilizan con frecuencia esta modalidad de entrenamiento. Hasta ahora sabemos que esta modalidad de entrenamiento afecta negativamente a las adaptaciones de resistencia aeróbica y de fuerza, en comparación a cuando se ejecutan los entrenamientos por separado. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Skovgaard y col, 2014; J Appl Physiol 117: 1097-109) cuyo objetivo fue examinar si un entrenamiento interválico de alta intensidad y corta duración (SET, 30 s sprint) y un entrenamiento de fuerza (HRT, 89-90% 1RM) realizados en la misma sesión eran compatibles para mejorar el rendimiento en corredores de resistencia moderadamente entrenados. Durante 8 semanas un grupo de corredores mantuvo el entrenamiento concurrente (HICT, 2 sesiones/semana de SET seguido de HRT y 2 sesiones/semana de entrenamiento aeróbico), mientras que otro grupo (CON) continuó con su entrenamiento habitual. El grupo HICT disminuyó en un 42% el volumen total de entrenamiento. Los resultados mostraron que mientras que el grupo CON no modificó su rendimiento, el grupo HICT mejoró significativamente los tiempos en 10 k, 1500 m y en el test Yo-Yo. Además, mejoró la economía de carrera y la fuerza muscular, mientras que no cambió el VO2max, ni hubo cambios periféricos musculares. Los autores sugieren que esta modalidad de entrenamiento concurrente mejora el rendimiento en corredores, y específicamente la economía de carrera y la fuerza muscular.

El principal objetivo del entrenamiento interválico aeróbico de alta intensidad, ya sea de intervalos largos (2-4 min) o cortos (30 s) es el aumento del VO2max, y esto se consigue mediante adaptaciones centrales y periféricas (musculares). En el estudio comentado, mejora el rendimiento, pero no el VO2max, algo que llama la atención. La mejora de la economía de carrera y la fuerza son suficientes argumentos para justificar la mejora del rendimiento, sin duda, pero el hecho de no mejorar el VO2max, ni modificar los factores musculares ligados al metabolismo aeróbico, hace pensar en una interferencia del entrenamiento de fuerza en el proceso de adaptación al entrenamiento interválico aeróbico de alta intensidad. 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Resistencia aeróbica extrema y salud cardiaca

Está demostrado que el ejercicio aeróbico moderado proporciona efectos beneficiosos para la salud, quizás por ello los deportes aeróbicos se han popularizado tanto en los últimos años. En paralelo con el crecimiento de deportistas de resistencia aeróbica, se ha desarrollado una afición importante a las pruebas extremas de duración (ultramaratones, ironman, pruebas de varios días, etc.). Siempre está en la mesa de debate si estas actividades extremas pueden asociarse a riesgos cardiovasculares que aumenten la morbi-mortalidad a largo plazo. Recientemente se ha publicado una revisión (Seidl y Asplund, 2014; Curr Sports Med Rep 13: 361) que después de analizar los estudios publicados sugiere que no están claros los posibles efectos negativos del ejercicio de ultrarresistencia sobre el corazón, no descartando los mismos.

Aunque no se ha demostrado hasta la fecha que el ejercicio prolongado y/o intenso pueda producir alteraciones patológicas en corazones sanos, hemos de ser cautos y aplicar medidas preventivas y seguimientos adecuados (ecocardiografía, ECG, pruebas de esfuerzo) en todos aquellos atletas que deciden como modalidad deportiva de base las pruebas de resistencia extrema.