viernes, 18 de abril de 2014

Suplementación con hierro en mujeres deportistas

La suplementación con hierro es muy frecuente entre atletas de resistencia aeróbica, especialmente en mujeres, ya que el déficit de hierro se ha relacionado con descenso del rendimiento. Sin embargo, la efectividad de la suplementación habitual está en entredicho. Recientemente se han publicado los resultados de un meta-análisis de 22 investigaciones (Pasricha y col, 2014; J Nutr 9-abr) para determinar los efectos reales de la suplementación con hierro en mujeres sobre el rendimiento en comparación con grupos control. Los resultados mostraron que la suplementación con hierro aumentó el VO2max, y provocó un descenso de la frecuencia cardiaca y %VO2max a cargas submáximas de ejercicio. Los autores concluyen que la suplementación diaria de hierro mejora el rendimiento máximo y submáximo en mujeres, siendo eficaz para tratar y prevenir las deficiencias de hierro.


El estudio ratifica la efectividad de la suplementación con hierro en mujeres, especial pero no exclusivamente vinculadas en actividades de resistencia aeróbica. Eso sí, nos debe quedar claro que esa prescripción ha de indicarla el médico especialista en medicina del deporte, quien decidirá si está indicado o no, la posología y las vías de administración. Hagamos las cosas bien.

jueves, 17 de abril de 2014

Medias de compresión: escasos efectos fisiológicos

Ya hemos comentado varios estudios en los últimos meses que cuestionan seriamente los efectos fisiológicos de las medias de compresión en deportistas. Recientemente se ha publicado un nuevo estudio (Hill y col, 2014; J Strength Cond Res 7-abr) en el que los autores investigaron la eficacia de las medias de compresión en los procesos de recuperación después de correr una maratón. Veinticuatro hombres y mujeres completaron una maratón y fueron asignados aleatoriamente a un grupo control o experimental (medias de compresión). Las medias de compresión se llevaron durante 72 h post-maratón, mientras que el grupo control recibió una sesión de 15 min de ultrasonidos simulados. Los resultados mostraron que el dolor percibido fue menor en el grupo que llevó medias de compresión a las 24 h, pero no hubo diferencias en fuerza isométrica, creatín quinasa (CK) o proteína C reactiva (PCR), marcadores de daño muscular e inflamación, respectivamente.


Los resultados son similares a los de anteriores estudios, e indican que las medias de compresión se vinculan a efectos subjetivos de mejores sensaciones, pero no se asocian mejoras fisiológicas objetivas.

miércoles, 16 de abril de 2014

Respuestas fisiológicas en una competición de karting

Se han estudiado las respuestas fisiológicas en muchos deportes, pero es la primera vez que leo un estudio sobre las mismas en el karting. Casi todos hemos pasado buenos ratos encima de uno de esos pequeños bólidos, y es por ello por lo que llamó la atención este estudio (Sperlich y col, 2014; J Sports Med Phys Fitness 9-abr) cuyo objetivo fue cuantificar las respuestas cardiorrespiratorias y metabólicas en pilotos de karting de elite. Los pilotos completaron una media de 28 vueltas a un circuito indoor durante los 30 min que duró la carrera. La fuerza de aceleración media fue de 1,20 G (máx. 3,30 G), disminuyendo desde los 10 min al final de la carrera. El VO2 medio fue de 20 ml/kg/min y la frecuencia cardiaca media de 133 lpm, con una ventilación medi de 70 l/min. El lactato sanguíneo no superó los 2 mM/l. No se observaron diferencias en los valores de cortisol salival entre los valores de reposo y final del ejercicio. Los pilotos interpretaron su esfuerzo en la escala de Borg con un valor medio de 11,1.


Los resultados indican un esfuerzo moderado, con un bajo componente psicofísico. A diferencia de sus hermanos mayores (F3, F1, etc), el esfuerzo en el karting está atenuado por una menor velocidad (menor percepción de riesgo), menor esfuerzo de conducción, menor estrés térmico, etc.

martes, 15 de abril de 2014

Entrenamiento polarizado y rendimiento aeróbico

El denominado “entrenamiento polarizado” tiene mucha aceptación en los entrenadores de resistencia aeróbica. En síntesis, consiste en utilizar las Fases I y III del modelo trifásico de intensidad ( MLSS), como base del entrenamiento de resistencia aeróbica. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Stöggl y Sperlich, 2014; Front Physiol 4 feb) en el que los investigadores estudiaron cual de los diferentes entrenamientos tradicionales influía más en los variables clave del rendimiento de resistencia aeróbica (umbral láctico, VO2max y economía de carrera). Se aplicaron 4 protocolos de entrenamiento durante 9 semanas: alto volumen, baja intensidad (HVT), intensidad umbral (THR), intervalos de alta intensidad (HIIT) y entrenamiento polarizado (POL). Los resultados mostraron que el POL provocó un mayor aumento del VO2max, mayor tiempo hasta el agotamiento a una carga constante, y una velocidad/potencia pico mayor. No hubo diferencias entre grupos en la economía de trabajo. En conclusión, el entrenamiento polarizado fue el que en conjunto más hizo mejorar las principales variables relacionadas con el rendimiento aeróbico en atletas entrenados.


Solo señalar que los resultados de este estudio se enmarcan en un periodo de 9 semanas, desconociendo si ese comportamiento se mantendría a lo largo del tiempo (ej. 20 semanas). 

lunes, 14 de abril de 2014

Ingesta de proteínas después de entrenar fuerza

Sabemos que el aumento de la disponibilidad de amoniácidos (vía ingesta o infusión) en reposo o después del ejercicio aumenta el transporte de los mismos al músculo esquelético, pero no se sabe bien si la ingesta de diferentes fuentes de aminoácidos en la dieta puede aumentar el transporte y la expresión mRNA del transportador de aminoácidos (AAT). Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Reidy y col, 2014; J Appl Physiol 3-abr) en el que los autores hipotetizan de una hiperaminoacidemia prolongada procedente de una mezcla de proteínas con diferentes tasas de digestión podría aumentar el transporte de aminoácidos al músculo esquelético en comparación con la ingesta de proteínas de rápida digestión. Los sujetos del estudio ingirieron (ensayo doble ciego) o proteína aislada de suero o mezcla de proteínas lácteas 1 h después del ejercicio, obteniendo biopsias musculares en reposo, y a las 3 y 5 h post-ejercicio. Los resultados mostraron que ambos procedimientos aumentaron el transporte de aminoácidos al músculo, pero la ingesta de mezcla de proteínas lácteas se asoció a un más prolongado balance positivo de transporte en comparación con la proteína aislada de suero. La síntesis de proteínas miofibrilares post-ejercicio fue similar en ambos grupos. Los autores concluyen que mientras que ambos procedimientos aumentaron la expresión mRNA del transportador de aminoácidos, el transporte de los mismos y la síntesis de proteínas miofibrilares, la ingesta post-ejercicio de mezcla de proteínas lácteas se asoció a un balante neto de aminoácidos más prolongado en el tiempo en los miembros inferiores en comparación con la proteína de suero aislada.


Así pues, las investigación muestra que probablemente no debamos polarizar la ingesta de proteínas post-ejercicio exclusivamente hacia la proteína de suero; los resultados sugieren que una mezcla de proteínas (ej. proteína de suero + yogur/leche/frutos secos) podría ser incluso más eficaz.

viernes, 11 de abril de 2014

Entrenamiento de fuerza en enfermedad renal crónica

Los enfermos renales crónicos suelen desarrollar con el paso del tiempo un descenso de la función muscular, con descenso de la masa muscular y progresiva pérdida de fuerza, que se ha relacionado con una disminución de indicadores relacionados con la calidad de vida. Recientemente se ha publicado un meta-análisis (Cheema y col, 2014; Sports Med 3-abr) en el que los autores valoraron los efectos de un programa de entrenamiento de fuerza, sobre la hipertrofia muscular, fuerza muscular y calidad de vida. Se incluyeron en el estudio aquellas investigaciones que valoraron el efecto independiente del entrenamiento de fuerza (> 6 semanas) sobre medidas de hipertrofia muscular, fuerza muscular y calidad de vida. Los resultados ofrecen fuerte evidencia de los efectos del entrenamiento de fuerza sobre hipertrofia muscular, mayor desarrollo de fuerza y mejora de calidad de vida. Los autores sugieren que en las guías prácticas de tratamiento de estos enfermos debería contemplarse el entrenamiento de fuerza como parte de las medidas terapéuticas.


Que los resultados y conclusiones de este y otros estudios puedan finalmente ser considerados por los clínicos para, no solo recomendar, sino activar programas de ejercicio terapéutico en sus servicios es algo que en términos generales todavía tiene bastante recorrido.  

jueves, 10 de abril de 2014

Actividad física y cáncer de páncreas

El cáncer de páncreas es uno de los tumores más agresivos y letales, por lo que el diagnóstico precoz es especialmente importante. Sería un gran avance conocer cómo prevenir su aparición pero aún estamos lejos de conocer en profundidad todos los factores predisponentes. En relación al ejercicio, en muchos tumores ha mostrado fuerza en su prevención, pero en el caso del cáncer de páncreas los resultados hasta la fecha son inconsistentes, aunque sugieren un descenso en su desarrollo. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio multicéntrico europeo (Brenner y col, 2014; Cancer Causes Control 3-abr) en el que los autores estudiaron las posibles asociaciones entre la actividad física laboral o de tiempo libre y el riesgo de cáncer de páncreas en 826 pacientes diagnosticados de este tipo de cáncer, junto con 930 sujetos no afectados como grupo control. Los resultados mostraron que la actividad física asociada al trabajo no se asoció a riesgo de padecer cáncer de páncreas; sin embargo, se observó un descenso de un 35% en el riesgo de padecer cáncer de páncreas en aquellas personas que realizaban actividad física en el tiempo libre, especialmente en mujeres.


Un estudio más a sumar a los previamente publicados sobre el efecto preventivo de la actividad física regular sobre un gran número de tipo de cáncer.