viernes, 24 de octubre de 2014

Entrenamiento concurrente y VO2

Los estudios sobre cómo enfocar el entrenamiento concurrente desde un punto de vista práctico se suceden continuamente con diferentes enfoques. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Taipale y col, 2014; Int J Sports Physiol Perform 13-oct) en el que se examinaron diferentes respuestas fisiológicas al combinar, con distinto orden (AF y FA), y en la misma sesión entrenamiento de fuerza (F) con entrenamiento aeróbico (A). Los resultados mostraron que realizar la sesión de fuerza antes del entrenamiento aeróbico se asoció con un mayor VO2 durante la carrera tanto en hombres como en mujeres, en comparación con el VO2 consumido realizando la carrera antes de la fuerza. No hubo diferencias, debidas al orden de ejecución, ni en la frecuencia cardiaca, ni en los niveles de lactato.


Más datos sobre las interferencias del entrenamiento concurrente, en este caso mostrando como durante la sesión de carrera el VO2 (gasto energético) fue mayor al realizar antes una sesión de fuerza, lo que estaría indicado en personas que desean aumentar el gasto energético durante el ejercicio. Estos y otros datos muestran que ante la reiterada pregunta ¿qué hay que hacer antes la fuerza o el aeróbico?, no haya una única respuesta, ya que dependerá del objetivo del entrenamiento. La obligación del profesional del entrenamiento es conocer las ventajas y los inconvenientes, y en base a los objetivos marcados, seleccionar el orden de ejercicios más adecuado.

jueves, 23 de octubre de 2014

Fatiga central en corredores “ultratrail”

La fatiga asociada al ejercicio es un tema complejo y multifactorial, y en ese contexto la denominada fatiga central siempre ha nadado entre los diferentes modelos teóricos expuestos por la dificultad de una demostración objetiva (“aún no se han conseguido voluntarios para realizar biopsias cerebrales tras-ejercicio”). Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Temesi y col, 2014; Med Sci Sports Exerc 46: 1166) que ya comentamos meses atrás, en el que los investigadores trataron de determinar la presencia y magnitud de déficit de activación motora voluntaria, especialmente supraespinales, después de una prueba de ultratrail en corredores. Veinticinco corredores experimentados fueron examinados después de participar en una prueba de 110 km, mediante una estimulación magnética transcraneal (TMS) al tiempo de una estimulación eléctrica del nervio femoral. Los resultados mostraron un déficit de activación central (-26%) valorado por TMS indicando que las motoneuronas corticales estaban afectadas en su capacidad de generar estímulos a la frecuencia óptima o en su capacidad de reclutamiento, después de finalizar la carrera.

Interesante estudio que aporta datos interesantes en relación a la denominada fatiga central de los deportistas de resistencia aeróbica, más en su vertiente neural. Aunque se asume en su base teórica por la comunidad científica, aún está por demostrar la denominada fatiga central metabólica ligada a la teoría del descenso de los aminoácidos ramificados (valina, leucina, isoleucina, -BCAA) en plasma, con la consiguiente facilitación de entrada de triptófano al SNC y el aumento de los niveles de  serotonina que provocaría fatiga central. La recomendación de suplementación con BCAA (6-10 g/h) durante las pruebas de resistencia aeróbica está ligada a la posible prevención de esa fatiga central metabólica, algo que a día de hoy aún no se ha demostrado definitivamente.



miércoles, 22 de octubre de 2014

Economía de carrera en corredores eritreos y europeos de elite

Los atletas africanos dominan en fondo mundial desde hace años, y los investigadores tratan de aportar datos sobre las características de estos atletas que los hacen tan superiores al resto. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Santos-Concejero y col, 2014: Int J Sports Physiol Perform 13-oct) cuyo objetivo fue determinar si características biomecánicas como el tiempo de contacto en el suelo, longitud y frecuencia de zancada contribuyen a la excepcional economía de carrera de estos atletas africanos. Los resultados mostraron que los atletas europeos tenían mayores valores de VO2max (77,2 vs 73,5 ml/kg/min), pero los africanos manifestaban mejor economía de carrera. No hubo diferencias entre grupos en el tiempo de contacto con el suelo, longitud o frecuencia de zancada a diferentes velocidades de carrera (17, 19 y 21 km/h). Este estudio muestra que los corredores eritreos tienen mejor economía de carrera que los europeos, no relacionándose con los factores biomecánicos analizados, por lo que otros factores deben contribuir a las diferencias observadas en la mejor economía de carrera.


La economía de carrera, es junto con el VO2max y el umbral láctico, los tres pilares en los que se apoya el rendimiento del corredor de resistencia aeróbica. Dado que el VO2max es escasamente modificable, los entrenadores centran sus esfuerzos tanto en la mejora del umbral láctico como de la economía de carrera, manteniendo los niveles de VO2max.  

martes, 21 de octubre de 2014

Entrenamiento de alta intensidad post-cirugía de cáncer de pulmón

El entrenamiento físico cada vez está más extendido entre pacientes con cáncer, pero es menor común después de la cirugía. Muchos pacientes con cáncer de pulmón tienen muy baja capacidad funcional, y además la cirugía de resección de pulmón reduce aún más esa capacidad, llegando a afectar a la realización de actividades cotidianas. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Edvardsen y col, 2014; Thorax 16-oct) cuyo objetivo fue aplicar ejercicio de resistencia aeróbica de alta intensidad y ejercicio de fuerza (60 min, 3 días/semana, 20 semanas), a las 5-7 semanas de la intervención quirúrgica de resección. El grupo control siguió el tratamiento estándar postoperatorio. Los resultados mostraron que el grupo de ejercicio alcanzó un VO2pico más elevado, mayor prensa de piernas 1RM, mejor prueba funcional de levantarse de la silla, test de subir escaleras y masa muscular total, que los pacientes del grupo control. Además, los sujetos que realizaron ejercicio manifestaron mayores valores del test de calidad de vida.


Como otros estudios han demostrado con anterioridad en distintas patologías, en los pacientes intervenidos quirúrgicamente de cáncer de pulmón, el entrenamiento combinado de resistencia aeróbica y fuerza fue bien tolerado e indujo aumentos significativos del VO2pico, fuerza muscular, capacidad funcional, masa muscular y calidad de vida. Ahora falta que los hospitales creen áreas de entrenamiento para pacientes, en los que un equipo de trabajo diseñe y ejecute los programas de ejercicio más indicados para cada paciente. 

lunes, 20 de octubre de 2014

Apnea del sueño y capacidad funcional

La apnea del sueño (OSA) es un trastorno asociado con un aumento de riesgo de eventos cardiovasculares, por lo que es importante el diagnóstico y tratamiento precoz. No están claros los mecanismos ni la verdadera influencia de padecer OSA respecto al descenso de la capacidad funcional de los pacientes. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Beitler y col, 2014; J Clin Sleep Med 17-oct) en el que los investigadores trataron de relacionar la OSA con un descenso de la capacidad funcional de los pacientes. Se compararon pacientes con OSA severa (>15 eventos/hora) con sujetos control o son OSA leve. Los resultados mostraron que en la prueba de esfuerzo el %VO2max predicho fue menor en pacientes con OSA severa (70,1% vs 83,3%). Asimismo se observó que el número de eventos de apnea se relacionó directamente con el descenso del %VO2max alcanzado. Este estudio sugiere que la apnea del sueño está asociada a un descenso de la capacidad funcional de los pacientes.


Los deportistas, especialmente máster, que padecen apnea del sueño pueden ver afectado su rendimiento en competición de manera significativa. El tratamiento adecuado de esta enfermedad puede, además de minimizar los factores de riesgo cardiovascular asociados, mejorar el rendimiento de los deportistas que la padecen.

viernes, 17 de octubre de 2014

Gasto energético durante la actividad sexual

Determinar el gasto energético de la actividad sexual es demasiado complejo; primero, porque metodológicamente es complicado al aplicar sistemas de medida no interferir en el proceso natural del acto sexual; y segundo, y más importante, debido a que los escenarios y las situaciones donde se desarrolla el acto sexual es demasiado variable. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Frappier y col, 2014; PLoS One 24-oct) en el que los investigadores determinaron el gasto energético (Kcal) durante la actividad sexual llevada a cabo en su entorno natural por jóvenes parejas, al tiempo que se comparó con el gasto energético de una sesión de 30 min de carrera a intensidad moderada. Participaron 21 parejas (edad media: 22,6 años) en los que se estimó el gasto energético por medio del sistema Mini SeseWear Amband, un multisensor que se coloca sobre el tríceps y que recoge temperatura, flujo de calor, respuesta galvánica de la piel y movimiento, y que ha sido validado recientemente (Reeve y col, 2014; J Sci Med Sports 17:630). Los resultados mostraron que la media de gasto energético durante la actividad sexual fue de 101 kcal ó 4,2 kcal/min en hombres y 69,1 kcal ó 3,1 kcal/min en mujeres. La intensidad media fue de 6,0 METS (~21 mlO2/kg/min) en hombres y 5,6 METS (~19,61 mlO2/kg/min) en mujeres, lo que representa una intensidad moderada. El gasto energético y la intensidad durante los 30 min de carrera fue de 276 kcal ó 9,2 kcal/min ó 8,5 METS (~29,7 mlO2/kg/min) en hombres, y 213 kcal ó 7,1 kcal/min ó 8,4 METS (~29,4 mlO2/kg/min) en mujeres.


Este es de los primeros estudios capaces de valorar el gasto energético de la actividad sexual sin ocasionar demasiadas interferencias en su desarrollo. En cualquier caso, los resultados están en la línea de lo publicado con anterioridad, es decir, la actividad sexual se asocia habitualmente a un ejercicio de moderada intensidad. Está claro que esa actividad puede convertirse en muy intensa cuando se den las condiciones adecuadas.

jueves, 16 de octubre de 2014

Efectos del entrenamiento a corto plazo

El entrenamiento induce adaptaciones a medio y largo plazo que posibilitan una mejora del rendimiento en todas las cualidades deportivas. No se conocen bien los mínimos plazos de entrenamiento asociados a mejoras objetivas del rendimiento. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Riiser y col, 2014; J Sports Med Phys Fitness 6-oct) cuyo objetivo fue valorar los efectos de 5 sesiones de entrenamiento distribuidas en 2 semanas sobre el rendimiento en 3000 m corriendo. Los sujetos del estudio fueron distribuidos en 3 grupos: 1) control; 2)4x4 min alta intensidad; 3) entrenamiento continuo. Los grupos que entrenaron mejoraron el tiempo de los 3000 m un 6% (~50 s) en comparación al grupo control. Se observó una relación inversa entre la mejora obtenida y el rendimiento inicial pre-entrenamiento.


Este estudio sugiere que solo 5 sesiones de entrenamiento de 16 min de duración por sesión, puede mejorar el rendimiento en una prueba de 3 K en casi 1 minuto. Este es un área de investigación muy interesante en resistencia aeróbica: ¿cuál es la secuencia temporal de adaptaciones funcionales con el entrenamiento? ¿qué adaptaciones ocurren antes, las centrales o las periféricas? ¿existe un perfil genético “respondedor precoz al entrenamiento”? ¿por qué unos sujetos se adaptan antes?.