martes, 21 de mayo de 2013

L-Carnitina y rendimiento


La L-Carnitina se utiliza como ayuda ergogénica, aunque las investigaciones que han estudiado su eficacia y su implicación en los procesos de fatiga son escasas. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio realizado en ratas (Pandareesh y Anand, 2013; J Physiol Biochem 10-mayo) en el que se estudiaron la sinergia entre la suplementación con L-carnitina + dieta rica en grasas. Los resultados mostraron que la suplementación con L-carnitina + la ingesta de grasas mostró efectos ergogénicos, permitiendo a las ratas nadar hasta el doble del tiempo antes de la fatiga. Al finalizar el ejercicio, realizado hasta la fatiga, en los animales experimentales se observaron mayores niveles de glucógeno muscular y en el estado enzimático antioxidante, con menores niveles de ácido láctico, creatinina, CPK y lactato deshidrogenasa en distintos tejidos en comparación al grupo control.

La L-carnitina no ha mostrado eficacia en la reducción de la grasa corporal, pero el efecto ergogénico de su administración en combinación con el consumo de grasas suena interesante. Estudios futuros deberán arrojar más luz de este posible efecto ergogénico en humanos.
                   
       

lunes, 20 de mayo de 2013

Hábitos sedentarios como factor de riesgo


Los hábitos sedentarios constituyen un factor de riesgo de enfermedades crónicas y mortalidad, independientemente de la actividad física realizada. Pocos estudios han examinado el riesgo de mortalidad asociado a múltiples contextos de hábitos sedentarios. Recientemente, se han publicado los resultados de un estudio (Chau y col, 2013; Br J Sports Med 10-mayo) en el que los investigadores examinaron asociaciones prospectivas de tiempo total sentados, tiempo viendo TV y tiempo de ocupaciones sentados, con la mortalidad por cualquier causa y enfermedades cardiometabólicas. Se analizaron datos de 50817 adultos durante 4 años, examinando relaciones con hábitos sedentarios, ajustando las múltiples variables confundentes, como la actividad física realizada. Los resultados mostraron que el tiempo total sentados se asoció con todas las causas de muerte y con la mortalidad por causas cardiometabólicas. Sin embargo, permanecer sentados en contextos concretos (ej. viendo TV ó en el trabajo) no se asoció a negativos impactos sobre la salud.

Los resultados de esta investigación enfatizan en la necesidad de permanecer menos tiempo sentados a lo largo de día, independientemente de la actividad física realizada. Tratar de permanecer de pie una parte sustancial de nuestra jornada laboral puede ser una solución. 

viernes, 17 de mayo de 2013

Función sistólica y ejercicio agotador


El ejercicio agotador se asocia a disfunción transitoria del ventrículo izquierdo. Mientras la disfunción diastólica está bien documentada, todavía no está clara la existencia de una afectación sistólica. Recientemente, se han publicado los resultados de un estudio (Vitiello y col, 2013; Med Sci Sports Exerc 7-mayo) en el que los investigadores valoraron la función sistólica de sujetos jóvenes después de 3 h de ejercicio agotador en bicicleta. Los resultados mostraron que al finalizar el periodo de ejercicio agotador, la función sistólica del ventrículo izquierdo se mantuvo sin diferencias respecto a los valores observados pre-ejercicio; sin embargo, al someter a los sujetos a un ejercicio posterior se observó un descenso de la función sistólica, independiente de la frecuencia cardiaca. Este estudio demostró que la función sistólica del corazón también se ve afectada después de ejercicios agotadores prolongados en el tiempo.

La pregunta es obligada: ¿es realmente saludable este perfil de ejercicio?

jueves, 16 de mayo de 2013

Glucógeno muscular y fatiga


Que existe una relación entre la depleción de glucógeno muscular y la fatiga, y por tanto descenso del rendimiento, no lo pone en duda nadie; sin embargo, los mecanismos íntimos de relación causa-efecto de esta relación no están del todo clarificados. Recientemente, se ha publicado una excelente revisión en este sentido (Ortenblad y col, 2013; J Physiol 7-mayo). La utilización de la microscopía electrónica ha revelado que el glucógeno no está distribuido homogéneamente en las fibras musculares esqueléticas, sino que se localizan en áreas. Además, cada gránulo de glucógeno contiene su propia maquinaria metabólica, con enzimas glucolíticas y proteínas reguladoras. Existen acúmulos de glucógeno entre las miofibrillas en contacto con las proteínas implicadas en los procesos de excitación-contracción (actina, miosina, etc.) y en la liberación de calcio del retículo sarcoplásmico. Así, diferentes investigaciones han observado que la depleción del glucógeno localizado entre las miofibrillas, reduce la liberación de calcio del retículo sarcoplásmico, lo que inevitablemente se asociará a fatiga.

Estas investigaciones nos ayudan a entender mejor los procesos de fatiga muscular asociados al ejercicio, y refuerzan aún más la importancia de mantener niveles adecuados de glucógeno en los músculos esqueléticos. Si a pesar de estas evidencias, preferimos no ingerir apenas hidratos de carbono en nuestra dieta, será snob pero asociado a un bajo rendimiento. 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Actividad física y salud: ya es tiempo de intervención


Nadie duda de los efectos saludables del ejercicio físico, tanto a nivel preventivo, como a nivel coadyuvante de muchos tratamientos médicos. Nadie duda de sus efectos tanto en la salud mental, como en sus efectos fisiológicos. Nadie duda de sus efectos sobre la productividad laboral. Nadie duda de su importancia en desarrollo infantil. Desde hace décadas, especialmente en los últimos años, se han multiplicado las jornadas, congresos y simposios, donde los investigadores exponemos diferentes versiones de aplicación de ejercicio. En esas reuniones se discuten diferentes protocolos de aplicación, etc., algo que nos hace profundizar en cómo mejorar la prescripción de ejercicio. Sin embargo, después de cada una de estas reuniones científicas, muy gratificantes y formativas para mi, siempre me queda un sabor agridulce. Y es que me pregunto ¿para cuándo la intervención política?. Pero no la del corto plazo financiando estudios para salir en los medios de comunicación, sino las de profundo calado, como por ejemplo, cambios en cómo abordar la educación física en educación primaria. Los que tenemos la suerte de poder investigar en la relación ejercicio-salud debemos seguir haciéndolo, pero los que tienen la responsabilidad de legislar deben cumplir con su responsabilidad, algo que se me antoja harto dudoso. Que solo un 6-10% de los españoles participen en programas de rehabilitación cardiaca, por ejemplo, dice poco de nuestros políticos, cuando la media europea está en el 65%. Es solo un ejemplo, pero todavía sería más doloroso si analizáramos como se plantea la actividad física (educación física) en la edad infantil. Nuestros Licenciados/Graduados en Ciencias de la A. Física y el Deporte, están ahí, muy formados, preparados para intervenir, pero para que ello ocurra nuestros queridos políticos tienen que tomar realmente en consideración la aplastante evidencia científica establecida desde hace tiempo entre la actividad física y la salud de la población. Si no es así, seguir presentando resultados de investigación en congresos servirá para poco. 

martes, 14 de mayo de 2013

Fosfato sódico como ayuda ergogénica


El fosfato sódico ha irrumpido recientemente en el amplio abanico de ayudas ergogénicas nutricionales para mejora del rendimiento. El fosfato sódico es de administración oral, a dosis de 3-5g/día en periodos de 3 a 6 días. Los estudios publicados han referido incremento de rendimiento aeróbico, por medio de mejoras en la capacidad aeróbica, potencia pico de trabajo, umbral anaeróbico y respuesta cardiaca al ejercicio. Los mecanismos fisiológicos que justifican tales mejoras no están totalmente clarificados, pero se han barajado aumento de la concentración de 2,3 DPG, eficiencia miocárdica, capacidad buffer y mejoras en la síntesis de ATP/PC. Ahora, es el turno de precisar las dosis adecuadas y los protocolos de administración, así que en los próximos meses asistiremos a propuestas diferentes de grupos de investigación. Podéis encontrar una extensa revisión sobre este tema en una revisión recientemente publicada (Buck y col, 2013; Sports Med 9-abril).

lunes, 13 de mayo de 2013

Entrenamiento bajo oclusión vascular en atletas


La utilización de oclusión vascular en el entrenamiento de fuerza ha sido objeto de interés en los últimos meses, ya que permite mejoras significativas de la fuerza con cargas mucho menores que en el entrenamiento convencional. Recientemente se han publicado los resultados de un estudio (Cook y col, 2013; Int J Sports Physiol Perform 23-abril) en el que los investigadores examinaron los efectos de un protocolo de entrenamiento bajo oclusión vascular sobre la fuerza máxima, potencia muscular y sprint repetidos. Participaron jugadores de rugby semiprofesionales que fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos: experimental con oclusión vascular en la raíz de miembros inferiores (+180 mmHg), y control. Entrenaron 3 sesiones por semana durante 3 semanas, realizando 5 series de 5 repeticiones de press de banca, sentadillas y dominadas, al 70% 1RM. Los resultados mostraron mayores aumentos de fuerza y potencia en el grupo bajo oclusión vascular, mejores resultados en sprint, y más altas concentraciones de testosterona y cortisol como respuesta al ejercicio. Un nuevo estudio que muestra como el entrenamiento bajo oclusión aumenta en mayor medida la fuerza y la potencia muscular, así como la tolerancia a la fatiga, permitiendo trabajar con menores cargas, algo importante en fases de competición o en rehabilitación. Además, los efectos sobre miembros superiores con oclusión ejercida en miembros inferiores nos muestran un efecto sistémico derivado del entrenamiento bajo oclusión vascular.