La L-Carnitina se utiliza como ayuda
ergogénica, aunque las investigaciones que han estudiado su eficacia y su
implicación en los procesos de fatiga son escasas. Recientemente se han
publicado los resultados de un estudio realizado en ratas (Pandareesh y Anand, 2013; J Physiol Biochem 10-mayo) en el que se estudiaron
la sinergia entre la suplementación con L-carnitina + dieta rica en grasas. Los
resultados mostraron que la suplementación con L-carnitina + la ingesta de
grasas mostró efectos ergogénicos, permitiendo a las ratas nadar hasta el doble
del tiempo antes de la fatiga. Al finalizar el ejercicio, realizado hasta la
fatiga, en los animales experimentales se observaron mayores niveles de
glucógeno muscular y en el estado
enzimático antioxidante, con menores niveles de ácido láctico, creatinina, CPK
y lactato deshidrogenasa en distintos tejidos en comparación al grupo control.
La L-carnitina no ha mostrado eficacia en la reducción de la grasa corporal, pero el efecto ergogénico de su administración en combinación con el consumo de grasas suena interesante. Estudios futuros deberán arrojar más luz de este posible efecto ergogénico en humanos.






